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Las cosas en itálicas son curradas de por ahí, por cierto.
What-ifReconozco que no está muy elaborado esto, pero lo que quería dejarme anotado para pensar más en el futuro es esta idea: Love stories, war stories, science fiction, are all exercises of 'what-if'. Life and hope are exercises of 'what-if' - perhaps that explains why some of these resonate so within? Chupáte esa mandarina, Joe. Cambiar de ideaHace un tiempo hablaba con un amigo, sobre el tema de cómo se aferra la gente a sus primeras impresiones. ¿Será porque cambiarlas implica admitir un error? Cuanto más se juega la gente por una opinión (cuanto más tiempo se comporta de acuerdo con su opinión considerándola verdadera), más se resiste la gente a cambiarla. Tendría sentido... Esto estaba enmarcado en el contexto de relaciones sentimentales, pero por qué no también aplicarlo para los llamados 'odios raciales'? ¿Puede alguien cambiar de idea después de haber matado por sus puntos de vista? Qué maravilloso sería si así fuera, pero creo que la gente es más bien resistente a esto en general... ¡Qué horrible haber estado equivocado, pero qué peligroso no enmendarse! El valor de la vidaEl valor es subjetivo, ¿no? Supongamos que el valor de la vida también es subjetivo (me dirán que tiene un valor intrínseco, pero aparentemente no todo el mundo le da el mismo valor, así que en la práctica no es tan loco decir que el valor de la vida es de hecho subjetivo). ¿Qué cosa le da valor a la vida? ¿Cuándo me importa la vida de otra persona? El afecto es fuente de valor. El amor le da valor a la vida. Pero no hace falta ser tan intenso - el respeto también, el reconocer al otro como otro ser humano; tal vez en cierta forma el poder identificarse con la otra persona. Tal vez el punto en común que tenemos todos los humanos es estar en esta vida - gran, gran aventura que compartimos todos. ¿No tendría que servir esto sólo para unirnos más? Link de rigor aquí. Nota interesante: uno no está por encima de esta regla - no hay auto-valoración sin amor propio. The Scroll of the SerpentMás cosas para pensar, de la buena gente que nos trajo la serie de juegos de Ultima. En una de las historias posteriores, uno visita una isla alejada de donde ocurre la acción principal, donde los habitantes habían desarrollado su propio código de ética. Chaos
Through the inner glass and back againA ver... la actualización de hoy es algo para pensar que surgió mientras estaba en la ducha. Otro gol para la higiene. A ver, primero un poco un de contexto. Tradicionalmente, nunca me consideré un tipo físicamente atractivo. Acné, tendencia a engordar, facilidad para caer fuera de forma, digamos que nada ayudó - de ahí, creo, la imagen que tengo de mí mismo. Ahora bien, de hace un tiempo, la realidad me demuestra que algún tipo de atractivo tengo, y no ya lo que yo siempre consideré mi fuerte - tipo simpático, macanudo y más o menos interesante para charlar. Cuando llamo la atención antes de tener la oportunidad de hablar mucho con alguien, evidentemente hay algún componente físico. La vuelta de tuerca es que por algún motivo, me cuesta interiorizar la idea de que tal vez sea atractivo. Aro, aro, aro... ¿Cómo es eso? ¿No acabo de decir que las cosas no se dan de acuerdo con la imagen que tengo de mí, no estoy escribiendo estas líneas acaso? ¿Al final, creo o no creo en lo que digo? Creo, pero la diferencia entre 'creer' y 'saber' en este caso es que actúo, de forma espontánea, según lo que llevo adentro, y no según lo que pueda llegar a racionalizar. Me han dicho que se nota que no voy con esa confianza. Por ahora, mucho bla-blá, pero nada de otro mundo. La cosa que se me ocurrió y que no se me había ocurrido antes es esta: tal vez, tengo miedo a ser atractivo. Tal vez no quiero ser atractivo. ¿Por qué ocurriría tal cosa? Si no soy atractivo, entonces es comprensible que una mujer no me dé bola. Claro, evidentemente lo físico no la atrae, y todavía no me conoce... y para cuando me conoce, generalmente ya establecí otro tipo de relación y las cosas ya están dadas. Digamos que es un escudo - si no creo que soy atractivo, entonces el rechazo de una mujer es simplemente porque no se dan las cosas o porque mi cuerpo no dá para engancharla, pero no hay nada fundamentalmente mal conmigo. A lo sumo, podré tener una agradable sorpresa cuando me den bola. ¡Qué peligroso sería si, teniendo las cartas a mi favor, me rechazaran - algo más profundo estaría andando muy mal! ¿Cómo sigue la historia? Ni idea. Pero ahí tienen, y tal vez le sirva a la gente que me importa para ponerse a pensar un poco sobre sus propios meollos, que no es poco. Delicias de ser argentinoAlgunas cosas que uno no se dá cuenta pero que son gran, gran parte del encanto de ser argentino. Elegí veinte, hay más pero tampoco es cuestión de abusar.
El amor es más fuerteÚltimamente estoy saliendo a correr, cada vez haciendo trechos más largos, y entonces ando con tiempo para pensar. Y hay que ver las pavadas que se me ocurren cuando pienso y tengo poco oxígeno en el cerebro... En fin, la idea del último domingo fue la siguiente: el amor es más fuerte que la realidad. Amor no entendido como amor romántico, sino amor entendido como compasión y empatía. ¿Por qué perdonamos en vez de buscar siempre venganza? ¿Por qué podemos volver a confiar en alguien que alguna vez nos decepcionó? ¿Cómo podemos relacionarnos con otras personas si no son capaces de mantener nuestro ideal de perfección? Por amor, estamos dispuestos a cerrar los ojos y confiar nuevamente; a abrirnos a quien no necesariamente hizo el mérito para ganarse nuestra intimidad. Tal vez porque me gusta arriesgarme, tal vez porque siento que no tengo mucho que perder cuando me estoy jugando por vivir a pleno, o tal vez por algún motivo que no alcanzo a ver ahora, yo prefiero confiar, abrirme y querer a alguien a menos que me demuestre que me equivoco al hacer esto, que cerrarme a todos por defecto a menos que se muestren dignos. Por amor se hacen promesas, se rompen promesas, se cierra los ojos a lo que vemos, se ven las cosas con otra luz, se cambian las prioridades. Cuando perdono, entiendo, comprendo, y me pongo en el lugar del otro, me pongo en el lugar que quiero: disfrutando a pleno, viviendo lo bueno y lo malo, y acompañado por gente que me quiere y a la que quiero. ¿Qué otro actitud querría tomar cuando estoy viviendo mi última vida? Digo yo, nomás. UltimaHace muchos, muchos años, alguien hizo un juego, y llamólo Akalabeth. Un tal Richard Garriot. Luego siguió con otros en esa misma serie, Ultima, numerados del I al IX, en el lapso de muchos años. Y yo, su humilde interlocutor, crecí con estos juegos. ¿Qué hace esto en esta sección del sitio? Bueno, quería compartir con mis amigos algunas cosas del Ultima IV. El Ultima IV fue el primer juego donde el héroe no ganaba por vencer al mal, ni rescatar a nadie, ni nada por el estilo. El héroe ganaba el juego al convertirse en un ejemplo moral para el resto de la gente. Como todo juego, tenía su parte de acción y aventuras, que bien armados en un mundo fantástico, hacía de este juego una actividad atrapante. Pero además tenía un costado humano que se ha visto muy pocas veces. De hecho, lo suficiene para marcarme como persona y para cambiar un poco cómo veo las cosas. Para la gente que no está muy familiarizada, acá va una lista de las virtudes que uno debía mantener durante el juego. Sepan disculpar mi fiaca en no traducirla.
El color del trigoHace poco cambié mi nick en Messenger por Marce (gano por el color del trigo), y la verdad me sorprendió la cantidad de gente que me preguntó qué quería decir. Yo sabía que había bastante gente que no lo iba a pescar, pero no pensé que tanta. Así que me tomo el tiempo de escribir unas líneas sobre esta frase, de dónde sale y por qué me es tan relevante. La cita es de "El Principito", y en breve, el Principito se hace amigo de un zorro ("lo domestica"), a pedido del zorro, y el zorro le comenta que va a llorar cuando el Principito tiene que irse. Cuando el Principito le pregunta qué ganaba con pedirle que lo domestique si ahora iba a llorar, y el zorro le dice "Gano por el color del trigo". Tal vez se entienda un poco mejor si se tiene en cuenta cómo le pide el zorro al Principito que lo domestique. Mi vida es monótona. Cazo gallinas, los hombres me cazan. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres se parecen. Me aburro, pues, un poco. Pero, si me domesticas, mi vida se llenará de sol. Conoceré un ruido de pasos que será diferente a todos los otros. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra. El tuyo me llamará fuera de la madriguera, como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá los campos de trigo?. Yo no como pan. Para mí el trigo es inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada. ¡Es bien triste! Pero tú tienes cabellos color de oro. Cuando me hayas domesticado, ¡será maravilloso! El trigo dorado será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo...... El zorro calló y miró largo tiempo al principito. -¡Por favor.....domestícame! -dijo. Llevado un cacho más allá, éste es la idea con la que me quedo: vale la pena amar, aunque sea sólo por la dulce experiencia de vivir ese amor y por la huella que deja en nuestro recuerdo y en nosotros mismos; que el miedo a perder un amor no debe impedir comenzar uno. Dice algunas otras cosas piolas el zorrito este, pero serán para otra ocasión. El sentido de la vidaThere is more to life than increasing its speed. - Gandhi (carajo de título, por cierto, no?) Hoy estuve pensando algunas cosas sobre el sentido de la vida y esas cosas. Y una de las cosas por las que uno pasa es preguntarse qué hago con mi vida; qué busco. Como decía cuando era algo más chico, "si no ves al menos un corazón arriba a la izquierda en tu campo de visión, es porque es tu última vida". ¿Y si esta es mi última vida, qué voy a hacer con ella? Hay algunas cosas muy copadas para hacer. En general, siempre tengo en la cabeza que lo que quiero es crecer, conocer más, vivir más experiencias (de las buenas siempre que sea posible), y ayudar a que los demás también tengan una existencia más rica. Y, sin embargo, noto que mi vida no gira alrededor de estas cosas, sino alrededor de otras: todos los días trabajo ganando dinero, o para enfrentar cosas nuevas en mi campo profesional porque las encuentro interesantes, o haciendo cosas que me entretengan. O simplemente pasan los días, sin que tengan un sentido de buscar una meta. ¿Cuántos días puedo recordar que haya dicho: "hoy me gasté otro día de los que me quedan, pero qué bien que lo gasté!"? Tal vez aquello de 'poner la vida en pausa' hasta terminar un proyecto o una etapa no sirva realmente. Siempre parece haber algo más, algo que tal vez nos lleva un poco más cerca de lo que soñamos para nosotros mismos, pero que no es exactamente lo que buscamos. ¿Cuántas veces se pueden demorar los sueños? ¿Cuántas oportunidades se pueden dejar pasar? Tal vez lo primero que se necesita es una visión clara de a dónde queremos llegar, y después el carácter y la diligencia de empeñarse a uno. O tal vez es tarde y el Visual Studio 2003 no se termina de instalar nunca, RAS choto... ¿Qué es lo que quiero para mi vida? Mi respuesta personal es dejar el mundo mejor que como lo encontré, ser feliz y ayudar a otros a ser felices. Carajo de ambición. ¿Cómo voy a lograrlo? Al margen, gusta mucho también la forma en que Microsoft armó "la visión" de la empresa: "To enable people and businesses throughout the world to realize their full potential", con el latigillo "Your potential. Our passion." Es medio banana, pero también tiene algo que me gusta: ayudar no es ayudar a los demás a ser mejores según nuestros modelos mentales, sino según el modelo de lo que cada uno puede ser. Uno AprendeDespués de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad y uno empieza a aprender... Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad. Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calorcito del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores. Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, ... y uno aprende y aprende... y con cada día uno aprende. Enlarge your penisEnlarge your pennis: La ultima ereccion casi me deja anemico pero logre 44 metros y 4 milimetros de duro y enhiesto pene alargado. Nadie sabe que cosa hacer con un aparato asi y la verdad es que un espermatozoo necesita un GPS para navegar por ese tubo... De profilacticos ni hablar... y solo me queda masturbarme mirando a las chicas superpoderosas. Y siguen llegando los mails, subject: !Enlarge your pennis! La ciudad de los pozosEsa ciudad no estaba habitada por personas, como todas las demás ciudades del planeta. Esa ciudad estaba habitada por pozos. Pozos vivientes... pero pozos al fin. Los pozos se diferenciaban entre sí, no sólo por el lugar en el que estaban excavados sino también por el brocal (la abertura que los conectaba con el exterior). Había pozos pudientes y ostentosos con brocales de mármol y de metales preciosos; pozos humildes de ladrillo y madera y algunos otros más pobres, con simples agujeros pelados que se abrían en la tierra. La comunicación entre los habitantes de la ciudad era de brocal a brocal y las noticias cundían rápidamente, de punta a punta del poblado. Un día llegó a la ciudad una "moda" que seguramente había nacido en algún pueblito humano: La nueva idea señalaba que todo ser viviente que se precie debería cuidar mucho más lo interior que lo exterior. Lo importante no es lo superficial sino el contenido. Así fue como los pozos empezaron a llenarse de cosas. Algunos se llenaban de joyas, monedas de oro y piedras preciosas. Otros, más prácticos, se llenaron de electrodomésticos y aparatos mecánicos. Algunos más, optaron por el arte, y fueron llenándose de pinturas, pianos de cola y sofisticadas esculturas posmodernas. Finalmente los intelectuales se llenaron de libros, de manifiestos ideológicos y de revistas especializadas. Pasó el tiempo. La mayoría de los pozos se llenaron a tal punto que ya no pudieron incorporar nada más. Los pozos no eran todos iguales, así que, si bien algunos se conformaron, hubo otros que pensaron que debían hacer algo para seguir metiendo cosas en su interior... Alguno de ellos fue el primero: En lugar de apretar el contenido, se le ocurrió aumentar su capacidad ensanchándose. No pasó mucho tiempo antes de que la idea fuera imitada, todos los pozos gastaban gran parte de sus energías en ensancharse para poder hacer más espacio en su interior. Un pozo, pequeño y alejado del centro de la ciudad, empezó a ver a sus camaradas ensanchándose desmedidamente. Él pensó que si seguían hinchándose de tal manera, pronto se confundirían los bordes y cada uno perdería su identidad... Quizás a partir de esta idea se le ocurrió que otra manera de aumentar su capacidad era crecer, pero no a lo ancho sino hacia lo profundo. Hacerse más hondo en lugar de más ancho. Pronto se dio cuenta de que todo lo que tenía dentro de él le imposibilitaba la tarea de profundizar. Si quería ser más profundo debía vaciarse de todo contenido... Al principio tuvo miedo al vacío, pero luego, cuando vio que no había otra posibilidad, lo hizo. Vacío de posesiones, el pozo empezó a volverse profundo, mientras los demás se apoderaban de las cosas de las que él se había desecho... Un día, sorpresivamente el pozo que crecía hacia adentro tuvo una sorpresa: Adentro, muy adentro, y muy en el fondo encontró agua!!! Nunca antes otro pozo había encontrado agua... El pozo superó la sorpresa y empezó a jugar con el agua del fondo, humedeciendo las paredes, salpicando los bordes y por último sacando agua hacia fuera. La ciudad nunca había sido regada más que por la lluvia, que de hecho era bastante escasa, así que la tierra alrededor del pozo, revitalizada por el agua, empezó a despertar. Las semillas de sus entrañas, brotaron en pasto, en tréboles, en flores, y en tronquitos endebles que se volvieron árboles después... La vida explotó en colores alrededor del alejado pozo al que empezaron a llamar "El Vergel". Todos le preguntaban cómo había conseguido el milagro. -Ningún milagro -contestaba el Vergel- hay que buscar en el interior, hacia lo profundo... Muchos quisieron seguir el ejemplo del Vergel, pero desandaron la idea cuando se dieron cuenta de que para ir más profundo debían vaciarse. Siguieron ensanchándose cada vez más para llenarse de más y más cosas... En la otra punta de la ciudad otro pozo, decidió correr también el riesgo del vacío... Y también empezó a profundizar... Y también llegó el agua... Y también salpicó hacia fuera creando un segundo oasis verde en el pueblo... -¿Qué harás cuando se termine el agua? - le preguntaban. -No sé lo que pasará -contestaba - Pero, por ahora, cuanto más agua saco, más agua hay. Pasaron unos cuantos meses antes del gran descubrimiento. Un día, casi por casualidad los dos pozos se dieron cuenta de que el agua que habían encontrado en el fondo de sí mismos era la misma...Que el mismo río subterráneo que pasaba por uno inundaba la profundidad del otro. Se dieron cuenta de que se abría para ellos una nueva vida. No sólo podían comunicarse, de brocal a brocal, superficialmente, como todos los demás, sino que la búsqueda les había deparado un nuevo y secreto punto de contacto: La comunicación profunda que sólo consiguen entre sí, aquellos que tienen el coraje de vaciarse de contenidos y buscar en lo profundo de su ser lo que tienen para dar... |