El primer fin de semana después de mudarnos, y ya estamos con la onda "home improvement." El storage que tenemos afuera de casa en el deck estaba bastante destruido, así que antes de llenarlo con cosas, decidimos cambiarle los estantes y darle una mano de pintura.
He aquí la aventura. Gracias a Diego por el taladro, por cierto! Y a la gente lenta y bondadosa de Home Depot, que nos hizo los cortes de las maderas (aunque tuve que volver para que lo hicieran bien, pero bueno, la vida es así).
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Acá vemos el storage (un closet, bah), antes de la dura mano de obra que le pusimos. |
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Varias de las herramientas y otras cosas esenciales, como la Coca por ejemplo, y nuestros dos fieles ayudantes (que por suerte no se comieron nada de la pintura). |
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Con una de esas remeras totalmente descartables, acá estoy taladrando para poner los tornillos. La verdad es que al principio mucha fe no le tenía a los estantes, pero son flor de tornillos...
Por cierto, ¿alguien necesita tornillos? Porque la caja más chica trae al menos cien, y yo debo haber usado unos dieciocho nomás
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Lau, bella como siempre, esta vez lista para darle una lavada de cara a todo el storage. Y pensar que esa remera alguna vez fue un bien preciado en el PDC de Los Angeles... |
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Rehacer el storage es un trabajo duro, y aquí están los pichulos descansando un poco. |
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La obra maestra, con los estantes nuevos y pintura fresquita fresquita. |
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