Costa Rica

Home  RSS

2001
2002
2003
2004
2005
2006
2007
Letras
Libros
Pensar
Cosas

En pleno marzo, justo después de mi cumpleaños, unas buenas vacaciones por Costa Rica... Nada de que quejarme, ciertamente.

Éste es el primer puente que cruzamos, mientras íbamos de San José a Jacó. Había mejores, y había ciertamente peores. Innegable que tenía toda la naturaleza y todo lo pintoresco. Éste es el primer puente que cruzamos, mientras íbamos de San José a Jacó. Había mejores, y había ciertamente peores. Innegable que tenía toda la naturaleza y todo lo pintoresco.

Otras cosas divertidas de este viaje fueron descubrir el raro sistema métrico de Costa Rica (donde uno puede ver un cartel que dice X a 10km, y a los cien metros otro que diga X a 11km), que hay gente que vive a una hora y media de Jacó y no sabe dónde queda (como cierto panadero cuyo nombre no inmortalizaré acá), que los caminos de montaña pueden tener muchas, muchas curvas, que el clima cambia muchísimo cuando pasás de un lado al otro de la montaña, y en fin, que estos viajes estás bastante buenos.
Una iguana, sobre el techo del pasillo en el hotel de Jacó. Parece dibujada, no? Una iguana, sobre el techo del pasillo en el hotel de Jacó. Parece dibujada, no?

Acá se me ocurrió buscar en Google para ver algo interesante o divertido, pero qué tanto: simplemente vean los resultados y la cantidad de sociedades de preservación y cuidado de iguanas que hay. Conmovedora, la compasión humana.
Esta foto la sacamos en Quepos, en camino de Jacó a Manuel Antonio. El pueblo es interesante, aunque creo que lo que más recordaré va a ser el jugo de fruta espantoso del lugar (y que tengo que dar indicaciones en voz más firme y con más urgencia cuando alguien está manejando). Esta foto la sacamos en Quepos, en camino de Jacó a Manuel Antonio. El pueblo es interesante, aunque creo que lo que más recordaré va a ser el jugo de fruta espantoso del lugar (y que tengo que dar indicaciones en voz más firme y con más urgencia cuando alguien está manejando).
Fotito en la playa de Manuel Antonio. Estuvo muy lindo este día, manejando por costa y montaña, hasta llegar acá. Lástima que el parque nacional homónimo estaba cerrado, pero al menos la playita estaba libre y pudimos pasear. Fotito en la playa de Manuel Antonio. Estuvo muy lindo este día, manejando por costa y montaña, hasta llegar acá. Lástima que el parque nacional homónimo estaba cerrado, pero al menos la playita estaba libre y pudimos pasear.

Estaba lleno de pequeños cangrejitos por todos lados, algo que se parecía a un cuervo de Seatlle (pero con la cola distinta, así que sería otra cosa), y muchas piedas. El agua estaba bárbara, tibiecita (ya hacía calor).
Pasamos por este bar / avión que se ve en la foto. Hay toda una Pasamos por este bar / avión que se ve en la foto. Hay toda una historia interesante detrás del avión, para los curiosos - para el resto, sigue siendo un restorán / bar con cosas ricas y músicos que cada tanto pasan y se mandan algún tema de Jarabe de Palo, por ejemplo.
Con la cámara al mejor estilo Con la cámara al mejor estilo Batman, acá hay una foto cerca de Puerto Caldera, con la costa de fondo, y la brisita soplando. Muy, muy lindo todo el trayecto que hicimos yendo para Puntarenas. Ah, y descubrí que uno puede dar vuelta en U en la "autopista" tranquilamente.

O al menos, nadie me dijo nada. Porque de todas formas no hay casi nadie en las rutas (excepto, claro, un camión lento que siempre parece materializarse adelante de uno cuando uno está apurado).
En pleno ferry, lo cual fue toda una experiencia enormemente educativa. Por ejemplo, aprendimos un montón de física, o cómo se pueden poner dos cuerpos (digamos, dos autos), tan próximos que casi parece que la materia En pleno ferry, lo cual fue toda una experiencia enormemente educativa. Por ejemplo, aprendimos un montón de física, o cómo se pueden poner dos cuerpos (digamos, dos autos), tan próximos que casi parece que la materia ocupa el mismo lugar.

O cómo la piel puede adaptarse maravillosamente al sol oscureciéndose, pero que el proceso no es instantáneo y uno se pone rojo y doloroso al principio. No que me haya pasado ni se me estén pelando los brazos y el cuello - nada más lejos de la verdad.

O incluso teoría evolutiva. Por ejemplo, había una señora que le estaba dando de comer a una gaviotas, ofreciéndoles algo, y diciendo "auch, me picó, estoy sangrando". Tras lo cual, por supuesto, siguió dándoles de comer. Un clarísimo ejemplo de cómo los individuos menos aptos para la superviviencia tienden a, bueno, hacer cosas que hagan que no sobrevivan.
Playa playita linda, en el resort. Estuvimos tomando sol, yo aproveché para correr por la playa, y en fin, la pasamos bárbaro recuperándonos después de estar tanto tiempo yendo de un lado para el otro. Playa playita linda, en el resort. Estuvimos tomando sol, yo aproveché para correr por la playa, y en fin, la pasamos bárbaro recuperándonos después de estar tanto tiempo yendo de un lado para el otro.
Yo, al sol. No mucho que agregar, excpeto que Yo, al sol. No mucho que agregar, excpeto que estaba bárbaro. Ya veremos cómo se porta Seattle cuando llege el veranito, jeje.
Evidentemente, estar en un resort "all-inclusive todo incluido" tiene sus ventajas... Además de jugo de naranja (o casi cualquier cosa, como demostraron las damiselas en bata corriendo al grito de "vodka!"), uno puede estar en la playita tomando colorcito, o haciendo fiaca en la pileta, o mandándse en kayak, o simplemente posando para que los demás se mueran de envidia. Todo gracias a la pulserita mágica, que hacía que te dieran comida a cualquier hora, o que no te dispararan cuando fueras a entrar. Evidentemente, estar en un resort "all-inclusive todo incluido" tiene sus ventajas... Además de jugo de naranja (o casi cualquier cosa, como demostraron las damiselas en bata corriendo al grito de "vodka!"), uno puede estar en la playita tomando colorcito, o haciendo fiaca en la pileta, o mandándse en kayak, o simplemente posando para que los demás se mueran de envidia. Todo gracias a la pulserita mágica, que hacía que te dieran comida a cualquier hora, o que no te dispararan cuando fueras a entrar.
Acá estamos en Montezuma, un pueblito al sudoeste de Playa Tambor. El pueblo es chiquito, pero tiene una callecita muy linda, y acá estamos cerca de la playa. Éste es uno de los pocos lugares con arena tipo argentina. Acá estamos en Montezuma, un pueblito al sudoeste de Playa Tambor. El pueblo es chiquito, pero tiene una callecita muy linda, y acá estamos cerca de la playa. Éste es uno de los pocos lugares con arena tipo argentina.

Especialmente interesante entrar y salir del pueblo, porque hay una barranca bastante empinada, con arena... Aguante no andar con auto! En cambio, tuvimos el buen tino de andar en esto.
Acá estamos en el Ferry que nos lleva de vuelta a Puntarenas, a comer Acá estamos en el Ferry que nos lleva de vuelta a Puntarenas, a comer patacones y rumbear para el volcán Arenal. También tuvimos la oportunidad de comprarle un café y galletas a una mujer de unos cincuentaytantos años de la zona, con el tobillo operado.

Nos contó sobre cómo había nacido en el campo, se había casado con un hombre mayor que la había querido, y ahora había enviudado y pedía plata en el ferry para poder comer. Muy interesante ver cómo por ejemplo nunca había salido de su provincia, y sólo conocía los pueblos de alrededor, o ver en qué incluye la dieta básica en Costa Rica; pinto y pollo.
Sip, estuvo interesante el viaje desde Puntarenas hasta La Fortuna. Pasamos por algunos pueblitos muy, muy pintorescos en el camino, como por ejemplo Cañas, que es lo que se ve esta foto. Sip, estuvo interesante el viaje desde Puntarenas hasta La Fortuna. Pasamos por algunos pueblitos muy, muy pintorescos en el camino, como por ejemplo Cañas, que es lo que se ve esta foto.

Y algo que me llamó la atención durante el viaje es que todos, absolutamente todos los pueblitos tienen la iglesia y la plaza enfrente. Lo cual era muy loco cuando uno iba por la ruta, porque cuando atrevasaba un pueblo muchas veces era por la calle principal, entonces en dos o tres horas de manejo podías pasar por enfrente de cinco iglesias.

Una foto con el Lago Arenal de fondo. Estuvo muy lindo pegarse la vuelta, en el fondo se puede ver el volcán (que no sale en esta foto), y la ruta es interesante (¡qué palabra tan versátil!).

También estaba un yanki que decidió que bien podía apoyarse en la cerca de alambre de púas para sacarle fotos más de cerca al lago, pero bueno, ése es otro cuento y será contado en otra ocasión.

Ésta es la vista desde el hotel en Arenal (técnicamente, estábamos más cerca de Ésta es la vista desde el hotel en Arenal (técnicamente, estábamos más cerca de La Fortuna que de Arenal, pero el volcán se llama Arenal, qué tanto). Noten que el edificio donde nos quedamos estaba sobre una colina, más arriba que otros, más cerca del volcán. En esta foto, el volcán estaría a la derecha de la cámara, y lo que se ve ahí son edificios que estaban más abajo.

Y sí, era una hinchada ir caminando hasta la recepción o el lugar de desayuno (mmm... desayuno), así que terminamos manejando dentro del complejo, e incluso llevando a otra inocente huésped que se le ocurrió que sería buena idea no sacar el auto.
Desde el hotel de Arenal, ésta es la vista mientras desayunábamos... Cuánto dolor, no? Desde el hotel de Arenal, ésta es la vista mientras desayunábamos... Cuánto dolor, no?

No se ve muy bien en la foto chica, pero si hacen click y ven la versión grande, van a notar sobre la izquierda algo celeste... Es un tobogán de agua, sí, tipo los de Wet n' Wild (versión miniatura, of course). Muy divertido, nos pasamos una noche tirándonos por uno para caer en una pileta con aguas termales (también había con agua no termal, pero ese era menos divertido o mejor dicho, mucho más frío).

Esta foto es de Arenal, cuando estábamos yendo rumbo a hacer canopy. ¡Mi primera vez a caballo! Que en realidad es mucho más puro y manso de lo que suena.

Eso sí, me dolió la cola por algunos días. Pero estuvo muy, muy divertido. Lástima que el caballo andaba totalmente en piloto automático, y casi no daba bola a lo que yo lo pedía, más que algún izquierda, derecha, o pará ocasional.

"Alta en el cielo, acá Laura se eleva..." "Alta en el cielo, acá Laura se eleva..."

Ya sé, es raro que la llame Laura, pero necesitaba una sílaba más para que encaje. De todas formas, acá vemos a Lau desfiando las fuerzas de la gravedad, a plena cuerda de acero y arnés de montaña. Nótese que sonreír y mirar para abajo son mutuamente excluyente.

En realidad, estuvo muy muy buena la actividad, yendo de un árbol a otro más rápido o menos rápido (aunque menos rápido significa quedarse en el medio y tener que ir "a mano" hasta el otro lado). Nos acompañaron un par de estudiantes canadienses que no quieren laburar (así le va a Canadá), y un grupo de New Yorkers, uno de los cuales estaba perdido en sus recuerdos (o tenía Alzheimer o algo), y había que ir llevándolo a todos lados repitiéndole todo.

Y, por qué no admitirlo, sí: se me cayó la riñero que me habían regalado recién, con mi camarita y la billetera de Lau dentro. Dios es argentino, sin embargo, y uno de los guías pudo encontrarla en medio de la jungla. No sólo eso, sino que mi camarita, si bien tiene el LCD roto, todavía pudo pasar las fotos a la computadora e incluso sigue sacando fotos ahora. Aguante Olympus, carajo.
En esta foto puede verse que sí, eso de hacer canopy involucra estar bien, bien alto en los árboles. Por suerte uno siempre está agarrado a algo (se llevan dos ganchos, para dejar uno sujeto mientras se trabaja con el otro). De todas formas, las plataformas no inspiran mucha confianza cuando uno está ahí, pero igual éramos un grupo de tamaño normal - aparentemente trabajan con grupos más grandes también, así que no había gran problema. En esta foto puede verse que sí, eso de hacer canopy involucra estar bien, bien alto en los árboles. Por suerte uno siempre está agarrado a algo (se llevan dos ganchos, para dejar uno sujeto mientras se trabaja con el otro). De todas formas, las plataformas no inspiran mucha confianza cuando uno está ahí, pero igual éramos un grupo de tamaño normal - aparentemente trabajan con grupos más grandes también, así que no había gran problema.

De todas formas, impresionantes las vistas que se pueden ver desde arriba de los árboles (dicen por ahí que son como cuarenta metros de altura).
En esta fotito, la catarata de Fortuna se ve entre los árboles, desde el sendero. En esta fotito, la catarata de Fortuna se ve entre los árboles, desde el sendero.
Y si, no podía ser de otra forma - la camarita se mojó un poco, pero igual salen muy buena las fotos. Acá está Lau con tremenda catarata de fondo... Nótese que la gente se puede meter en el agua, aunque siempre avisan que hay que tener cuidado para que no te agarre el agua y te empuje hacia abajo. Y si, no podía ser de otra forma - la camarita se mojó un poco, pero igual salen muy buena las fotos. Acá está Lau con tremenda catarata de fondo... Nótese que la gente se puede meter en el agua, aunque siempre avisan que hay que tener cuidado para que no te agarre el agua y te empuje hacia abajo.
Un beso de película en busca de la catarata perdida Un beso de película en busca de la catarata perdida