Tokyo

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Tokyo, que en algún momento llamóse Edo, capital de Japón... Acá empezó todo. El sushi más fresco lo comí acá, los mejores subtes están acá (16 líneas - zarpado), el mundo "fashion" de Japón está concentrado acá... bien capital de ispa, como debe ser.

Ya en el tren rumbo a Japón había cosas raras... Por ejemplo, en vez de practicar mucho inglés, nos encontramos con dos chicas de México en intercambio escolar y nos quedamos hablando y pidiendo algún consejo descolgado.

Mientras, en la foto se ve a un fan de Michael Jackson, con barbijo y todo - estaban por otros lados, se ve que les encanta en Japón.

Acá estoy, recién salido de la estación de tren que conectaba el aeropuerto de Narita con el barrio de Ueno (donde estaba el hotel, aka ryokan). Muchas luces, mucha gente, mucho cigarrillo en pongalandia, por cierto.

Yo, mientras, ya en pose de garronear guita para el boleto de tren.

La gran mansión donde nos hospedamos. La televisión tenía como cuatro canales, todos en Japonés of course (¿cómo no tienen Sony en inglés y con subtítulos?), un calentador que no entendimos cómo hacer andar (pero eso sí - tenía todas las instrucciones en japonés), y las "camas" tradicionales japonesas (un colchón en el suelo, bah).

Noten que Fedex está en pantuflas - las zapatillas quedaban en la entrada del lugar, y uno andaba en medias o pantuflas por todos lados. Qué divertido es tipear 'pantuflas', por cierto.

La pregunta que nos hacemos todo es, viendo la habitación - ¿de qué se ríe Fede?

Inodoro a la japonesa. Nada de sentarse - eso es para afeminados. Los machos (y las mujeres), se acuclillan para hacer todo lo que tengan que hacer, carajo. Es más higiénico al final, porque uno no toca nada, pero cómodo lo que se dice cómodo, muy cómodo no es.

La misma noche que llegamos, con toda la autoconfianza ridícula que da el jet lag, nos fuimos a pasear por la plaza que estaba por ahí cerca, y resultó que andaban medio de festival. Un montón de lámparas adornando las calles, y lleno de japoneses con mantitas, haciendo picnic, cenando, tomando como cosacos, devolviendo como las clientas de Manolito en Mafalda (por ponerlo de alguna manera). Terrible baranda a basura, y en intereses del reciclado, cada "tacho" estaba dividido en seis particiones más o menos - ni idea de qué iba en cada una. Terminamos cenando algo de un puestito, sin saber ni qué comíamos ni cómo se pronunciaba.

Probablemente hecho por fans de Linux, unos pingüinos con luces - muy copado. Había un león y alguna otra cosa también, así que tal vez lo estoy malinterpretando.

Yo, no vestido de transexual, sino con una yukata, que es una bata finita, al fin y al cabo. Destruído y de vuelta en el hotel, listo para caer y quebrar.

En un templo dedicado a Ieyasu Tokugawa, shogun capanga. Eventualmente se prendieron unos monjes a tocar música, bastante simpático, aunque las notas son distintas a las que usamos acá en general.

Adentro del templo, donde decía 'no sacar fotos' (bueno, no usé el flash, al menos). Muy buena la ambientación del lugar y todas las cosas antiguas que había.

En un museo en el barrio de Ueno, junto a uno de los laguitos. Entre las cosas interesantes que habían, una era una recreación de la tienda de un zapatero. Acá estoy yo, viendo si me sale de changa para suplementar mi magro sueldo.

Fede, con jueguete divertido. La idea era dejar caer un bloquecito, que iba encajando en cada palito transversal, pero nunca sabías de qué lado se iba a mover para encajar en el siguiente. Chiche interesante. Después salió la PlayStation 2 y ya no vendió tanto como antes.

Yo, tratando de conseguir mis poderes mágicos en Tokyo Tower. Me olvidé el cetro místico, así que no funcionó, y ya no me quedaban ganas de ir a buscarlo al hotel y volver otra vez a la torre...

No podía faltar esta foto (otra vez), por supuesto.

Cosa rara, una pila de peluches en la base de la torre... Nena, ¿no querés una anguila para que te acompañe en la cama en las noches?

Muy, muy, muy bonita, la torre de noche. No estaba nevando - lo blanco son reflejos de gotas de lluvia. Me congelé y me empapé esa noche, por cierto.

Típico de templo japonés, hay tremenda feria en la puerta. Esto sigue hacia atrás de la cámara por una cuadra y media, más o menos.

La estatua de la izquierda es Bodhisattva Avalokieshvara (la de la derecha), y Bodhisattva Seshi la otra. La derecha trae piedad, la de la izquierda sabiduría. Y sí, tengo machete de esto.

Imagen grossa dentro del templo.

Imagen grossa dentro del templo, segunda parte - la venganza contraataca de nuevo.

El palacete del emperador, donde no se podía pasar (bah, supongo que se podía, pero te disparaban y esas cosas insalubres).

Disney!

Ahora me falta Eurodisney, y ya estoy hecho. Whee!

A la salida del Space Mountain, después de haber hecho ocho horas de cola... No tienen idea de lo poblado que está Tokyo Disney! De todas formas, con sonrisa descomunal, después de haber tenido toda la adrenalina.

Yo llevé ropa para tres días, e iba lavando... Fedex llevó para dos semanas, y fue una.

¿Medio zarpado, no?

Justo antes de salir para Mt. Fuji, jugando al juego ése que aparece en Lost In Translation. Divertido, supongo, aunque me sacó una ampolla en el pulgar. Snif!