Hiroshima

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Advertencia al lector: esta página es tristona. Vean las fotos sin leer o seguir los links los que tengan ganas de seguir sonriendo por un rato.

Hiroshima es una ciudad particular. Como efecto de la bomba atómica en la segunda guerra mundial, la ciudad quedó devastada, y fue reconstruida después del ataque. Por un lado, es una ciudad hermosa, donde todo es limpio y nuevo. Por otro lado, eso mismo es un recuerdo del horror que ocurrió hace poco más de medio siglo.

Pasé la mitad del día en el parque. Acá tienen un paseo por todos los monumentos. El resto del día fue un paseo por el castillo, caminar por las avenidas de la ciudad, ver los tranvías, tomarme un tecito rico con torta, pasear por un shopping, y finalmente perderme un poco de noche y levantarme ultra-temprano para tomar mi avión a Okinawa.

El "A-Dome", una de las pocas estructuras que sobrevivieron la explosión. Hoy está cercada y fue transformada en un monumento para simbolizar la búsqueda de paz.

Es impresionante cómo el foco de todo el trabajo hecho en Hiroshima no es venganza ni resentimiento, sino más bien por la búsqueda de paz. Con un marco muy triste, ciertamente, pero el lugar termina siendo bastante pacífico, en un enorme parque arbolado.

Ésta es la parte superior del monumento a los estudiantes que fueron llamados por el gobierno para ayudar. Se juntaron con grupos militares para las tareas después del ataque.

Ésta foto es la base del monumento.

Para más información, hagan click aqui.

Éste es el monumento por la paz de los niños... La chica y la grulla que sostiene son en recuerdo de Sadako...

Sadako tenía dos años cuando cayó la bomba, y creció sin problemas, hasta tener un desmayo a los once, practicando para una carrera. Después de examinarla, le diagnosticaron leucemia.

Una amiga de Sadako le contó de una leyenda, de que a quien doblara mil grullas de papel se le concedería un deseo. Sadako deseó que pudiera recuperarse y poder volver a correr, y dobló cientas antes de morir unos meses después.

Los amigos y compañeros de Sadako, inspirados por su esfuerzo y persistencia (continuó doblando grullas hasta morir), iniciaron una colecta para hacer un monumento en honor a Sadako y a todos los niños que murieron como resultado de la bomba atómica. Tres años más tarde, en 1958, se erigió la estatua en el parque de Hiroshima.

Aún hoy los chicos de todo Japón (y de hecho por todo el mundo), siguen armando grullas de papel de distintos colores y mandándolas a Hiroshima, para que se cuelguen en el parque.

Tiene más información en The Children's Peace Monument y aquí. Finalmente, para los que sean totalmente masoquistas, una carta de su madre.

Detrás y alrededor del monumento, cuelgan tiras y tiras con miles de grullas, enviadas por gente de todo el mundo.

La llamita de la paz, en una plataforma sobre el agua, en el 'memorial mound'.

El memorial, con la perspectiva "alineada" para que vean la inscripción sobre la tabla, las flores, el arco, la plataforma con la llama, y la cúpula.

La única foto que saqué dentro del museo. Había varias cosas interesantes. Cerca del principio, había paneles con videos que explicaban el contexto histórico. Después, una maqueta con la ciudad y el punto de detonación colgando del techo, todo a escala, y una pared llena de cartas enviadas por el intendente de Hiroshima a distintos gobiernos pidiendo que cesen la experimentación con armas atómicas.

En un segundo piso, muestras de los efectos que sufrieron la gente que sobrevivió o que entró al área a ayudar después de la detonación, y un mapa del mundo con una marca por cada misil nuclear. Hay algunos perdidos por Europa, alguno por Asia (sobre todo Rusia), y groseras cantidades dentro de los Estados Unidos.

Después, esta escena, junto con una nueva maqueta, y varios objetos que sobrevivieron, cada uno con la historia de qué es (cuando queda medio irreconocible), cómo lo encontraron, etc.

Finalmente, más videos y paneles sobre los efectos del calor, el viento y la radiación sobre el área, y quiénes colaboraron en reconstruir la ciudad.

Hace muy bien, después de pasear por el museo, ver a un grupo de nenes jugando en la plaza que está dentro del mismo parque. Mucho contraste, pero sana escuchar su risa...

Un castillo, reconstruído, al norte del sitio. Algo interesante para ver es un cuartel, del cual quedan sólo unos quince centímetros de piedra del perímetro - todo el resto voló en la explosión y no fue reconstruido.

Acá se ve, claramente, como todo en la ciudad es ahora limpito y nuevo, en comparación con cualquier otra ciudad con historia.